Calavera a don Felipe Alejandro

La muerte salió a buscar
quien le hiciera el aseo
para poder disfrutar
con sus cuates un paseo.

Preguntó por don Felipe
y nadie le dio razón.
Pues saben que si le dicen
se lo llevará al panteón.

Aunque no me digan nada
la muerte dijo a la gente
mañana por la mañana
me llevaré a su intendente.

Dicho y hecho, la calaca
al otro día regresó
metido en una petaca
a Felipe se llevó.

Por don Felipe Alejandro
todos piden al señor
que lo tenga descansando
a su lado el creador.

Calavera a Peña Nieto

En el Palacio Presidencial
se hallaba Enrique Peña Nieto
Se daba un masaje facial
Y se acariciaba su esqueleto

Cuando vio a la catrina
Corrió presuroso a abrazarla
Le dijo, quiero que seas mi madrina
En una amable charla

Eres un presidente ingrato
Le recriminó la huesuda
Con el hueso tienes apenas un rato
Y a todos los mexicanos los tienes con duda

Te voy a llevar al panteón
A ver si allá te compones
Tu dices que eres muy campeón
Ahí verás puros pelones

En el panteón se mira a Peña Nieto
Bailando entre calaveras
Mueve y mueve el esqueleto
Al ritmo de la Santanera.

Calavera para Enrique Peña Nieto

A México la catrina
Llegó cantando a este son
Y diciendo a Peña Nieto
Yo te quiero en un cajón.

Estaba muy indignada
Porque comenzó su empresa
Liberando a Cassez Crepin
La delincuente francesa.

Le gritó a este copetón
Con un altísono léxico
Has engañado a tu pueblo
Con ese pacto por México.

Te llevaré hasta el averno
Pa’ que el Diablo te reciba
Pues que desmanes lograste
En la Reforma Educativa.

Y es que es otra miscelánea
Que resultara contraria
Al beneficio del pueblo
Esa Reforma Hacendaria.

Qué decir de la Energética
Que por Ley y convicción
No se trate de otra cosa
Que apostasía a la Nación.

Le decía así la catrina
Sé que estos traspiés siguientes
Se dieron pues confundiste
A Krauze con Carlos Fuentes.

Muy coqueta la catrina
Se quitó toda la ropa
Y le dijo al presidente
Yo voy a ser tu Gaviota.

Te voy a llevar conmigo
Y no te pongas flamenco
O te aplicaré la misma
Que tú aplicaste en Atenco.

Tu tormento en el infierno
Nadie hará que te lo quite
Y no podrán defenderte
Ni tus hijas por el TWITTER.

La muerte se lo llevó
Gritando por las colinas
Me llevaré para siempre
Al pupilo de Salinas.

Se ha llevado la pelona
Entre lágrimas y risas
Al presidente que hiciera
La empresa de TELEVISA.

Adiós Peña Nieto

Con los maestros todo mundo se molestó
Pues en el Zócalo y en Revolución
Ellos hacían su plantón,
Frente a la Reforma se ignoró su negación
Y la calaca vestida de policía.
Sin piedad sus “cates” les metía,
A la cárcel algunos se llevaría,
Pero matarlos es lo que quería.

Al no poder su cometido cumplir,
De la ciudad a Verecruz decidió huir,
Y con la ayuda de Ingrid y Manuel,
La flaca cruel,
A unos mexicanos se pensaba llevar,
Pero al ver que con comida todos los iban a ayudar
De su cráneo una lágrima comenzó a rodar,
Pues del altruismo se pudo percatar.

-¡Para el espíritu mexicano quebrantar,
Una inundación no fue suficiente!-
Así que la calaca decidió llevarse al presidente,
Pues de tanta tontería la cansó
Y al panteón rapidito se lo llevó
Y allí ni siquiera su “Gaviota” le lloró
Pues el alimento para mascotas, él aumentó.

Al analfabeta de Peña Nieto
Al infierno trasladaron directo,
Ahora a la calaca pide clemencia,
Pues en una biblioteca hace penitencia.

Calavera a Nicolás Maduro

Llegó a caracas la muerte
Buscando al señor Maduro.
Ya también al presidente
Le había llegado su turno.

Anduvo paseando un rato,
La muerte en su parigüela
Y al no poder encontrarlo.
Se devolvió a Venezuela.

Ya en palacio de gobierno,
La muerte estaba contenta
Sabía que en cualquier momento,
Cumpliría su encomienda.

Revisando unos papeles,
Que en su escritorio encontró.
Esperó a que el presidente,
Le diera una explicación.

Al llegar a su oficina,
Maduro a la muerte vio.
Y le dijo a la catrina
¿Cómo fue que me encontró?

Sin decir media palabra,
La muerte se abalanzó;
Y el pobre de maduro
En el panteón terminó.

Por no cumplir sus promesas,
La muerte se lo llevó.
Busquen otro presidente
Que les gobierne mejor.

En caracas, Venezuela,
De luto todos están;
Pues la muerte en parigüela
se llevó a Don Nicolás.

Vuelen, vuelen palomitas
Díganle a Don Nicolás,
Que allá lo espera Hugo Chávez
Pa´enseñarle a gobernar.

Pobre Enrique

¡Hay te voy copetón!
Llegó la muerte gritando
Enrique exigía explicación
¡Si hasta te las estoy contando!

¡Hay que pena que en un velorio!
Que todo mundo estaba observando
Lo agarraste de dormitorio
Hasta estabas bostezando

Juan Yin Juan Yin ¿se te olvida?
Vergüenza nos diste a todos
Ahora ni con tu partida
Se olvidarán tus apodos

Ahora que a la “gaviota”
Se dice que la golpeas
Si le dejas un ala rota
Volar no creo que la veas

Y de tu hija ¿qué me comentas?
Que nos dice que somos “prole”
Más vale que no la metas
O te la harán guacamole

Y que si Jalapa es la capital de un estado
De la risa, ahora sí que chillo
Se me hace que ni has estudiado
O te educó la Gordillo

¿Qué Monterrey es Estado?
Ese sí que es disparate
¿Dime que te has tomado?
¡De esto!, ni quién te rescate

Todos los parroquianos
Y cualquier niño lo sabe
Que en México hay más mexicanos
¡Jajaja! Ahora sí, ya estuvo suave

¡Pero qué gran desliz!
Cuando hablaste en inglés
Se me hace que Miguel Luis
Ahora tu maestro es.

Te dije estudia el inglés
Apenas el año pasado
No le llegas ni a los pies
Al que está más atrasado

No sabes si eres precandidato
Ignoras porque se murió tu esposa
Por eso y de inmediato
Te vas directo a la fosa

Si buscabas la “salida para salir”
Ahora la has encontrado
Estas listo para partir
A pulso te lo has ganado

Ahí viene la muerte buscando
A “la señora de la casa”
No sé en qué estarías pensando
¿Hay chulis por dios que te pasa?

Por no saber ni el precio
Del kilo de la tortilla
La tilica te pega recio
Y hasta te quita la Silla

Esa, la silla del Águila
Que es la de los presidentes
Y mejor ni hablar de la biblia
Vayas a decir que es de Carlos Fuentes

Ya la muerte, feliz se lo lleva
Ya le cerró sus ojitos
Solamente que está a prueba
De que lo acepten los muertitos

¡Nos lo vamos a quedar!
Dijeron los que ya se murieron
Pero si empieza a desvariar
Lo regresamos, a los que lo eligieron

Espero que no lo regresen,
Pues NO lo queremos aquí
Y todos los Mexicanos recen
Para que no salga con que… ¡volví!

El fin del mandatario

Llegó una muchacha de porte
en un autobús de renombre
en la central camionera del norte,
preguntado por un hombre.

Era la catrina preocupada
pues tenía una misión
a todos lados volteaba,
observando cada rincón.

A cada persona que pasaba
preguntaba con mucho interés,
-“me dijeron que aquí estaba”
enseñando una foto al revés.

De pronto le dijo una dama
-Dime a que se dedica.
Pues deja a todos sin lana
y puras burradas publica
inventa reformas vanas
e impuestos que sacrifican
a los maestros deja sin ganas
y la energía es para gente rica.

Díganme donde lo encuentro
pues voy a llevarlo a pasear
primero iremos al centro
pa’que vea las marchas cesar,
luego iremos a los Pinos
a los acuerdos autorizar
nos llevaremos los libros finos
pa’ que los lea en la eternidad.

Al oir toda esa información,
la enviaron en taxi directo
y por si dudan del copetón
se trataba de Peña Nieto.

Vine por ti bandolero
y considera hoy tu derrota
no te salvará el dinero…
Ni tampoco tu hermosa gaviota.

Presidente Maduro de Venezuela

¡Queremos otro presidente!
Gritaba toda la pobre gente.
¡ya no tenemos para el jugo!
Pues se murió el santo Hugo.

La calaca lo enfrió en su camastro
De nada le valió la quimio con Castro.
Aunque hubo llanto y tristeza,
Un vivo se puso a la cabeza
Cuando se lo llevaban pal rastro.

Si quieren seguir su legado
A mí… Me lo pidió el finado.
Cuando muera, dijo, ponte abusado.
Ya te deje todo bien preparado,
Ya te di muchas lecciones
Pa’ que ganes las elecciones.
No estoy verde, soy Maduro
Y seré presidente, ¡te lo aseguro!

En mis brazos, Hugo, quedó callado.
¡soy soldado! Defenderé su legado.
¡viva Hugo! ¡viva Venezuela!

Este pajarito va que vuela
¡Maduro! ¡Maduro! ¡para Venezuela!
¡Maduro! ¡Maduro! ¡para Presidente!…

La calaca dijo sonriente:
Ahora sí mi pobre gente,
Éste salió con más maña
Mejor afilaré mi guadaña…

Calavera Maduro

Para el gobernador

La parca llegó sonriente,
cumpliendo con su trabajo.
Ya traía en lista un cliente
para llevárselo al carajo.

Esta vez el afortunado
era un “estimado” gobernador,
en su gobierno fue un desalmado
que sólo sembro el terror.

Calderón

Estaba Felipe Calderón preocupado
Por que su pelo se le había acabado
Y también estaba enojado
Porque no encontraba un resultado

La calavera le dijo
Te hago crecer el pelo
Pero me das a tu hijo
Con todo y tu dinero

Estaba Calderón rascándose un ojo,
y comiendo melón
Llega la muerte y le saca un piojo
Y lo deja mas pelón.