La muerte precavida

Me perseguía la calaca
Para llevarme a otro mundo
Y agarrando yo una estaca
Le dije “Espera un segundo,
Que si llevarme quisieras
Te mando a un lugar inmundo
Ahí hasta tú murieras”.

Y se inició la lucha
Pues la

Poema a los tamales

Cada primero y dos de noviembre
Unos ricos tamales yo me comía
Para festejar a los difuntos
Mi madrecita no los hacía.

A veces hasta diciembre
Nos teníamos que esperar
Para unos ricos tamales
En el año nuevo cenar.

Ya