Calaverita literaria para Eduardo

Esta es una calaverita para Eduardo
No sabemos donde estará este día
No lo vemos ni pintado en un cuadro
Tal vez la calaca acabó con su vida.

Lo estamos buscando por todos lados
Y la calaca respondió a nuestro pedido
Dijo de Eduardo seguiremos separados
Pues ya murió sin haberse despedido.

Una calaverita que tenga el nombre Miguel

Esta es una calavera literaria para Miguel
Si ese es tu nombre te sentirás identificado
Cuando este mensaje te llegue en un papel
La calaca habrá venido y te habrá llevado.

Hoy decimos adiós a nuestro Miguel
Ya no está presente entre nosotros
La calaca lo quiso sumar a su plantel
Por ser más bueno que todos los otros.

Calavera dedicada a Aniceto Flores (Cheto)

El señor Aniceto Flores
Como “cheto” más conocido
Lo anda buscando la muerte
Pero lo encontró todavía dormido.

Era un domingo en la mañana
Cuando a Cheto llegó a buscar
Pero Cheto estaba muy cansado
No lo pudo la muerte despertar.

A quien no lo ha conocido
Les cuento Cheto esta muy pesado
La muerte por más que quiso
No se lo pudo llevar cargado.

Que buena suerte tuvo Cheto
De ser un hombre pesado
Solo por eso La muerte
Al panteón no se lo ha llevado.

Autor: Corazón de Cristal.

Calavera dedicada a Ricardo Rubio

A todos se les llega su hora
La muerte le dijo a aquel muchachón
Se trataba De Ricardo Rubio
Originario del pueblo de Rayón.

Ricardo estaba como de costumbre
Su hermoso caballo ensillando
Cuando escuchó a la muerte
Que a él le estaba hablando.

Con su sonrisa coquetona
Que distingue al caballero
Volteó y le dijo a la muerte
Todavía irme contigo no quiero.

La muerte le dijo a Ricardo
Entonces contigo me quedaré
Y todos los días por la mañana
Tu hermoso caballo ensillaré.

Desde entonces y hasta ahorita
La muerte vive muy feliz
Junto al Señorito Ricardo
Se siente una emperatriz.

No crean todo lo que les digo
Pero les podría yo jurar
Que Ricardo Rubio de la muerte
Algún día se va a enamorar.

Autor: Isabel Vazquez (Corazón de Cristal)

Calaverita dedicada a Patro

Afuera de la escuela Cuauhtémoc
Raspas Patro estaba vendiendo
En eso se apareció la muerte
Muy feliz y con Patro sonriendo.

Le dijo a Patro que si una raspa
Por favor le hacía favor de fiar
Porque su mamá no le había dado
Dinero para en la escuela gastar.

Patro es muy buena persona
Y a la muerte la raspa le dio
Y hasta una bolsa de palomitas
Con mucha salsa le preparó.

La muerte se fue muy feliz
Brincaba de pura alegría
Cuando menos acordó
Palomitas ya no tenía.

Cuando la muerte brincaba
Las palomitas se le cayeron
Y todos los hermosos pajaritos
Las palomitas se comieron.

La muerte regresó llorando
Patro todo lo había presenciado
No me lo van a creer ustedes
Pero Patro también había llorado.

Esto fue una bella calaverita
Que a Patro le dediqué un día
Porque afuera de mi escuela
Raspas y palomitas vendía.

Autor: Isabel Vazquez (Corazón de Cristal)

Calaverita dedicada a Aurelio

Quien dijera que Aurelio
Tiene temple temeraria
Es un hombre cabal
Trabaja en una funeraria.

Aunque es de Tampico
Se casó con alguien de Rayón
Aquella linda chiquilla
Le robó a él su corazón.

Le gusta mucho el fútbol
Y andar pateando la pelota
Pero en una jugada mal
Le quedó la pierna rota.

Ahora el pobre de Aurelio
Mírenlo como cojea
La muerte lo está mirando
Dicen que mucho lo desea.

Un día lo encontró vagando
Solo el pobre Aurelio andaba
La muerte que no respeta
Dondequiera lo acechaba.

Pero no se lo pudo cargar
Pues luego llegó su amada
Pobre de la muerte
La mandaron a la tostada.

Autor: Isabel Vazquez (Corazón de cristal)

Calavera dedicada a Aurelia gran cocinera

Había una señora muy distinguida
En un pueblito en la lejanía
La señora Aurelia Cordero
con todo mundo amistad hacía.

Hacía una comida riquísima
Que a todo mundo gustaba
A sus amigas del mercado
Siempre un platillo llevaba.

Un día en el mes de octubre
Luego que terminaban de comer
Doña Aurelia se fue a su casa
Y algo le empezó a doler.

Como estaba sola en su casa
No había quien la atendiera
Aurelia dijo muy asustada
En peligro y yo me muera.

No pasó mucho tiempo
En eso llegó la muerte
Le dio primeros auxilios
Le puso la mano en la frente.

Doña Aurelia no supo nada
Pues se había desmayado
Cuando ella se despertó
La muerte estaba a su lado.

Dicen que hasta un caldo de res
La muerte ya le había preparado
Le gustó tanto platicar con Aurelia
Que nunca más se separó de su lado.

Autor: Isabel Vázquez (Corazon de cristal)

Calavera a la secre Paula

Ya hice muchas calaveras,
Ya no se me ocurre nada.
Pero escribirle quisiera,
Una a la secre Paula.

Que se acerque por favor
Para poder inspirarme
Y escribirle la mejor
Calavera de esta tarde.

Espero no vaya a enojarse,
Por lo que voy a decirle,
Pero puedo asegurarle
Que no es mi intención herirle.

No se alarme secre Paula.
Sobre aviso, no hay engaño.
Yo solo quiero alertarla
Pa´que nadie le haga daño.

Si usted misma no se cuida,
Nada podemos hacer.
Esta noche la catrina
La va a venir a traer.

Por no querer escucharme,
La secre Paula murió.
Y entre todos esta tarde,
La llevamos al panteón.

Calavera para Juan Orozco

Dice mi amigo Rodrigo Rosales
Que Juan es un ejemplo a seguir
Que por eso la muerte lo respeta
Y deja a Juan Orozco más vivir.

Que Juan es autosuficiente
También muy trabajador
Juan no es un mantenido
Ni vive de lo que da el gobernador.

Juan no usa su discapacidad
Como excusa o como pretexto
Vende paletas, semillas, cacahuates
Todos los días hace un intento.

Hubo un tiempo que Juan
Se dedicaba a barrer la plaza
Llegaba muy de madrugada
Y se iba tarde para su casa.

Si quieres comprar semillas
A Juan se los debes comprar
Que Juan con una bella sonrisa
Siempre te va a saludar.

Si tu buscas la belleza
Búscala en un corazón
Así como en el de Juan
Que es del pueblo de Rayón .

Autor: Isabel Vazquez

Adiós a Isabel

Las calaveras de Isabel
Han pasado a la historia
Dios se la ha llevado
Ya la tiene allá en la gloria
Recemos un padre nuestro
En honor de su memoria.

Cuando en vida ella estaba
Le gustaba mucho escribir
Se aventaba buena rima
No había ni qué discutir
La preocupación que tengo
ahora quien nos va hacer reír.

Nadie es indispensable
Como ella bien decía
Porque si alguien muere
Otro lo reemplazaría
Discúlpanos Isabel
Hoy la razón yo te daría.

Tengo una gran duda
Que no me deja dormir
De qué ha muerto Isabel
Nadie me puede decir
Fue por una enfermedad
No paraba de sufrir.

Señores fue un chascarrillo
De Isabel la escritora
No ha muerto, está viva
No le ha llegado su hora.

Autor: Isabel Vázquez